¿Qué es la Miastenia Gravis?

La miastenia gravis es el trastorno autoinmune más común dentro de las enfermedades que afectan a la transmisión neuromuscular y sucede cuando la comunicación entre los nervios y los músculos falla. Se caracteriza por debilidad y fatiga de los músculos oculares, funciones bulbares (músculos que se usan para masticar, tragar y hablar), de las extremidades y de los músculos respiratorios. Esta enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en mujeres menores de 40 años y hombres mayores de 60 años.

Con los cuidados adecuados, habitualmente los pacientes tienen una expectativa de vida normal ya que es una enfermedad que tiende a estabilizarse al cabo de los años y que puede ser controlada de forma efectiva con las distintas líneas terapéuticas actuales, incluso logrando la remisión de esta. 

El paciente típico que no está bajo tratamiento puede sentirse fuerte después de una noche de sueño o de una siesta, pero conforme progresa el día la debilidad va en aumento.

¿Cuáles son los síntomas de la Miastenia Gravis?

Aunque la miastenia gravis puede manifestarse de manera diferente en cada paciente, el cuadro clínico se caracteriza por debilidad y fatigabilidad muscular variable, pudiendo aparecer a lo largo del día, siendo más común al final del día o la noche, o después del ejercicio y reversible total o parcialmente con el reposo. 

Unos de los síntomas más comunes, y que aparece hasta en el 90% de los pacientes diagnosticados, son:

  • Caída de los párpados (ptosis palpebral), la visión doble (vertical u horizontal) o diplopía y la debilidad y fatiga muscular.

Otros síntomas pueden menos comunes pueden provocar:

  • Debilidad de los músculos bulbares, que son los músculos de la cara y de la garganta, produciendo dificultad para hablar, para la masticación y la deglución e incluso afectando a las expresiones faciales.
  • Extremidades con falta de fuerza en los brazos y las piernas. A diferencia de otras enfermedades neuromusculares, la debilidad en las extremidades causada por la miastenia gravis no es simétrica, es decir, frecuentemente un lado del cuerpo está más débil que el otro.

La parte grave de la miastenia es especialmente evidente cuando la debilidad compromete a los músculos respiratorios. 

  • En estos casos se puede producir disnea e insuficiencia respiratoria aguda llegando a poderse requerir ingreso hospitalario. Esta situación se denomina crisis miasténica.

¿Cuales son las causas la miastenia gravis?

La causa de esta enfermedad no se conoce hoy en día, aunque el hallazgo de anticuerpos antirreceptores de acetilcolina le presupone una base autoinmune.

Esto quiere decir que nuestro propio sistema de defensa inmunológico, por error, es capaz de reconocer como extraño, atacar y destruir algún componente de los tejidos de nuestro propio organismo. Con menos sitios receptores disponibles, los músculos reciben menos señales nervios, causando debilidad.

La glándula timo es una parte del sistema inmunitario. Esta glándula se encuentra en la parte superior del pecho, debajo del esternón. Los investigadores creen que la glándula timo produce o ayuda a producir los anticuerpos que bloquean la acetilcolina.

Algunos niños nacen con un tipo poco común y hereditario de miastenia gravis, que se conoce como síndrome miasténico congénito.

Los factores que pueden empeorar la miastenia gravis son:

  • Cansancio.
  • Enfermedad o infección.
  • Cirugía.
  • Estrés.
  • Algunos medicamentos, como los betabloqueadores, el gluconato de quinidina, el sulfato de quinidina, la quinina (Qualaquin), la fenitoína (Dilantin), ciertos anestésicos y algunos antibióticos.
  • Embarazo.
  • Períodos menstruales.

¿Cómo se diagnostica la miastenia gravis?

Ante la sospecha de miastenia gravis por el cuadro clínico y la exploración física, el diagnóstico debe confirmarse mediante la realización por parte de su oftalmólogo de exploraciones complementarias como análisis de sangre que detecte anticuerpos anormales, examen neurológico de su estado físico y sus destrezas mentales, estudios electrofisiológicos, administración de fármacos anticolinesterásico o la determinación de anticuerpos antirreceptores de acetilcolina.

Debe descartarse siempre una tumoración del timo (timoma) mediante TAC o RNM, estudiar la función tiroidea y descartar la presencia de otras enfermedades autoinmunes.

¿Cómo se trata la miastenia gravis?

El oftalmólogo trabajará con un neurólogo para determinar el mejor tratamiento. El tratamiento dependerá de varios factores, como cuáles son los músculos afectados y cuán débiles se encuentran.

Es posible que el tratamiento incluya uno o más de los siguientes:

  • Anticolinesterásicos – Medicamentos que ayuden a mejorar la transmisión entre los nervios y los músculos y que aumenten la fuerza muscular
  • Medicamentos que mejoren la fuerza muscular eliminando la producción de anticuerpos anormales, como corticoides u otros inmunosupresores como metotrexate, azatioprina o ciclosporina A, solos o asociados a los corticoides.
  • Timectomía – Extirpación del timo
  • Plasmaféresis – Tratamiento que elimina los anticuerpos anormales de la sangre y los sustituye por células normales.
  • Inmunoglobulina intravenosa – Medicamento que permite agregarle anticuerpos de sangre donada.

¿Cómo podemos ayudarte desde Centro Activa?

La fisioterapia desempeña un papel importante en el manejo de la miastenia gravis al mejorar la fuerza muscular, la movilidad y la calidad de vida de los pacientes. Algunas formas en las que la fisioterapia puede ayudar incluyen:

  • Ejercicios de fortalecimiento muscular – Los ejercicios de fortalecimiento específicos pueden ayudar a mejorar la fuerza muscular y la resistencia en personas con miastenia gravis ayudando a posponer la aparición de la fatiga muscular.
  • Técnicas de conservación de energía – La fisioterapia también tiene un papel muy importante a la hora de enseñar técnicas y estrategias de economía energética con el objetivo de poder realizar las actividades diarias de manera más eficiente.
  • Terapia respiratoria – En casos en los que la debilidad muscular afecta la respiración, la fisioterapia respiratoria puede ser beneficiosa para mejorar la función pulmonar y la capacidad respiratoria.

La fisioterapia tendrá un papel de tratamiento integral con el objetivo de poder mejorar la salud muscular y como consecuencia mejorar la calidad de vida.